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El Museo Vasco celebra la “Cena de Nochebuena” el 21 de diciembre en su claustro

 

Se trata de una conferencia que analizará el famoso cuadro de Enrique Albizu Perurena, colección de la institución vizcaína

En la obra se observa a la familia Gutiérrez de la Torre degustando una cena tradicional vasca navideña

La actividad, gratuita, tendrá lugar el 21 de diciembre a las 18.00 h.

Para participar es necesario realizar inscripción previa en el 94 415 02 31

 


 

El Museo Vasco de Bilbao celebrará el próximo 21 de diciembre una “Cena de Nochebuena” cultural en su claustro. Se trata de una conferencia que analizará una de las obras pictóricas más conocida de su colección, el cuadro de Enrique Albizu Perurena.

La actividad, que tendrá lugar a las 18.00 h., tratará de descubrir todas las curiosidades y secretos en torno a esta pieza. En la misma, se observa a la familia Gutiérrez de la Torre sentados en la mesa celebrando una cena tradicional vasca de Navidad. Los alimentos, los protagonistas, su vestuario, etc reflejan muchos detalles de la historia vasca. Al mismo tiempo, se hablará sobre el autor de la obra para conocer su labor de cerca.

Esta charla, pensada y creada por el servicio de educación de la institución, forma parte de la programación navideña, infantil y adulta, que el Museo Vasco ha organizado para estos días. Debido a la situación sanitaria generada por la Covid19 la institución ha tomado todas las medidas necesarias para poder realizar la conferencia: control de temperatura y aforo, distancia entre participantes, desinfección de manos, etc.

Al mismo tiempo, para participar será necesario realizar inscripción previa en el teléfono 94 415 02 31.

 

 

 

 

Obra: Cena de Nochebuena (Valencia, 1926) Ólea/Lienzo, 163x278 cm.

Autor: Enrique Albizu Perurena

El matrimonio Gutiérrez de la Torre, con sus respectivos padres y los niños Edurne, Julián y Koldobika, sentados alrededor de la cena de Nochebuena, degustando los platos que tradicionalmente componían el menú típico navideño: coliflor, caracoles y besugo. Este cuadro fue encargado por la familia Gutiérrez de la Torre al pintor Enrique Albizu en Caracas (Venezuela), ciudad a donde se habían exiliado como consecuencia de la guerra civil española, con el fin de reproducir simbólicamente los tiempos en que toda la familia, ahora dispersa, se reunía en torno a la mesa.