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_El Euskal Museoa de Bilbao presenta en su centenario su proyecto de renovación integral definitivo de la mano de los estudios Vaíllo-Irigaray y JMASOC

 

Junto a los arquitectos han estado presentes Juan Mari Aburto, Alcalde de Bilbao, Lorea Bilbao, Diputada de Euskera, Cultura y Deporte, y Sorkunde Aiarza, Directora de la institución vizcaína

Eko nekta, una propuesta arquitectónica y museográfica, propone un museo de experiencias, basado en la inmersión en atmósferas

El proyecto recoge el discurso museográfico que adquiere la metáfora del  plan museológico "Aretz bizia"

Exteriormente, el objetivo de la actuación más importante es recuperar las volumetrías originales y su conexión con las cubiertas

La ciudadanía podrá conocer el proyecto a partir del 3 de julio con una exposición sobre el mismo y la maqueta en el hall del Museo

 


 

El equipo de arquitectura liderado por Antonio Vaillo y Juan Luis Irigaray, acompañados por el estudio Jesús Moreno y Asociados, junto a, Juan Mari Aburto, Alcalde de Bilbao, Lorea Bilbao, Diputada de Euskera, Cultura y Deporte, y Sorkunde Aiarza, Directora de la institución, ha presentado el proyecto de renovación integral definitivo del nuevo Euskal Museoa de Bilbao. Lo han hecho en una fecha muy especial ya que se cumplen 100 años de la inauguración del Museo Etnográfico y del Museo Arqueológico. Este hecho se producía el 3 de julio de 1921, momento en el que ambos museos si bien ocupaban el mismo espacio físico y compartían la figura del encargado, mantenían diferente titularidad. Algo que cambiaría dos años después con la fusión de las dos instituciones.

Eko nekta es una propuesta arquitectónica y museográfica que tiene como objetivo lograr un nuevo museo de experiencias, basado en la inmersión en diferentes atmosferas.

Una intervención decisiva para dar a conocer al Mundo nuestra historia, valorizar el patrimonio cultural vasco, ampliar el uso y disfrute ciudadano de la colección del Museo y divulgar los valores patrimoniales. Al mismo tiempo se tratará de dar un papel fundamental a la presencia del euskera, dar a conocer su evolución y su vitalidad siendo como es su proceso de revitalización un referente a nivel internacional, se pretende proyectar con todo ello un mensaje de orgullo de pertenencia y de oportunidades de futuro. Somos una sociedad, una cultura bien enraizada en lo local, pero con las ramas abiertas al Mundo.  

En cuanto a la parte museográfica, el proyecto es fiel al discurso del plan museológico “Aretz bizia” elaborado por la institución de forma previa. Una metáfora que dará lugar a un concepto de organismo vivo en todo su desarrollo y lo llevará hasta las últimas consecuencias para que el visitante lo considere una experiencia real. El objetivo no es, por tanto, "leer" el relato, sino experimentarlo, con un discurso a la vez novedoso y comprensible para todos los públicos, en el que los fondos de la colección del Museo se dignifican y ponen en valor a través de la generación de diferentes atmósferas en las que museografía y arquitectura se fusionan. La institución busca convertirse en un museo de vanguardia que respeta y mira al pasado, pero que tiene presente el futuro y trata cada pieza de su colección como obras de arte únicas.

El nuevo Museo Vasco contará con 3 grandes volúmenes diferenciados para uso expositivo semipermanente:

 

MISERICORDIA

La planta baja de este espacio será la carta de presentación, tendrán cabida en él tanto el euskera, como el territorio, y el patrimonio antropológico; este último, representado por piezas joya icono de los fondos del Museoa.

Arquitectónicamente destaca por ser un gran volumen vaciado, con nuevos lenguajes expositivos y recursos punteros. En uno de sus extremos, se creará una atmósfera inmersiva gracias a una gran maqueta multimedia proyectada sobre uno de los lienzos o paredes de dicho espacio de 4 metros de altura. Todo ello para ofrecer al visitante una inmersión en la geografía vasca.

En la zona central y el graderío, una gran vitrina banco y recursos sonoros ayudarán a descubrir nuestra lengua a través de las voces vascas, poniendo en valor su riqueza y carácter vivo en continua evolución.

Completa la propuesta de esta área, un montaje expositivo que simula un bosque de robles en el que el público se podrá adentrar para descubrir piezas icónicas asociadas a la cultura vasca y que estarán presididas por el viejo roble de Gernika.

Dentro de Misericordia, en otra altura, encontramos una de las propuestas más singulares del proyecto arquitectónico; una sala ingrávida que simulará el tronco del roble o Aretz bizia. Revestida de madera, albergará piezas de gran formato exhibidas como esculturas y estarán acompañadas por proyecciones que pondrán rostro a las vascas y vascos, su superación y compromiso, aquí y en la diáspora, en un espacio de nuevo singularizado, de tintes escenográficos.

 

CLAUSTRO

El corazón del Museo cuya arquitectura se respetará tal y como se encuentra en la actualidad, dignificando dicho edificio que es el centro histórico de la institución. Un lugar por el que poder pasear y en el que se concentran los fondos antropológicos de la colección, cuyas piezas se elevan a la categoría de obras de arte de nuestra cotidianeidad que cuentan al visitante pequeñas grandes historias de la tradición.

 Aquí se plantea otra de las soluciones arquitectónicas singulares del proyecto: la creación de una doble arcada que replicará en todas las plantas los arcos originales del claustro generando así grandes vitrinas-arco. De esta forma, se podrán ver piezas de la colección a diferentes alturas como si de escaparates de arte se tratase, siempre bañadas por la luz natural del espacio.

El espacio Claustro busca destacar el valor del esfuerzo de las vascas y vascos a lo largo de la historia, su trabajo, con el baserri como eje central del discurso, nuestros modos de vida tradicionales, de relacionarnos y de expresarnos.

Además, existirán salas anexas centradas en diferentes áreas como indumentaria vasca popular o un espacio de reflexión acerca de nuestra identidad política.

 

UNAMUNO

Este lugar mostrará la transformación del Bilbao mercantil en un pujante territorio industrial en torno a la ría. Un gran volumen de hierro negro presidirá la sala con una nueva maqueta audiovisual y acompañado de piezas icónicas del antiguo Consulado de Bilbao, y de las primeras siderurgias, además de una gran muestra fotográfica.

Se suma a este edificio el Gastrolab, un laboratorio gastronómico destinado a talleres y creación. La sala de exposiciones temporales, un almacén visitable o un área de conocimiento, entre otros, completarán la propuesta.

Pero estos no serán los únicos espacios expositivos del nuevo Museo Vasco. Otros como “Kukula”, destinado a la creatividad e innovación, servirán para mirar al futuro y dar la oportunidad de reimaginar la colección.

 

Este proyecto, con una inversión de 15 millones de euros, y que se convirtió en el vencedor de 9 propuestas el pasado 9 de marzo tras la deliberación de un jurado profesional, destaca arquitectónicamente por varias razones más.

Exteriormente, el objetivo de la actuación más importante es recuperar las volumetrías originales y su conexión con las cubiertas. Para que esta unión sea posible, el proyecto potenciará la conexión en planta baja mediante un gran corredor iluminado a través del patio y se reforzarán los núcleos de comunicación de cada edificio, potenciando los dos circuitos principales del conjunto: el museográfico y el preciso para el desarrollo de los usos complementarios (centralizados en el nuevo edificio re-funcionalizado de Kurtze). La idea es unificar los diferentes edificios que formarán el nuevo Museo Vasco para dar sensación de uniformidad.

La idea plantea la entrada al nuevo Museo Vasco por la calle Cruz, dotándole de mayor visibilidad.

En cuanto al interior, destaca el minimalismo de los espacios y la limpieza de los paramentos de piedra desnudos, los grandes volúmenes y la recuperación de la luz natural, acompañado de un cuidado proyecto de iluminación. Además de la combinación de materiales nobles (la propia piedra, madera y acero), y las soluciones ingrávidas comentadas anteriormente, que dotan al conjunto de un lenguaje visual referencial.

Con la suma de la renovación museográfica y la renovación arquitectónica el Museo Vasco pretende convertirse en la puerta internacional de entrada a la cultura vasca a través de una propuesta con identidad propia y diferenciadora, con marcado carácter vanguardista respetando siempre nuestras raíces.

 

Antonio Vaíllo+Juan Luis Irigaray y equipo

Antonio Vaíllo (Barcelona, 1960) y Juan Luis Irigaray (Navarra, 1956) son los arquitectos fundadores del estudio VAILLO+IRIGARAY. A lo largo de su amplia trayectoria se han encargado del diseño, desarrollo y producción de proyectos urbanos, arquitectónicos, culturales, industriales y artísticos. Entre ellos, el Museo del Athletic de Bilbao, el Estadio del Sadar, el World Car Center de Vigo, el Holy Land Museum de Israel o el Occidens Museum de Pamplona.

Algunos de los reconocimientos más recientes de este equipo son el primer puesto del Premio COAVN por la rehabilitación del Centro Psicogeriátrico San Francisco Javier. Además, consiguieron la primera posición del concurso World Car Center de Vigo. Siguieron su extensa carrera recibiendo el primer premio del concurso de la Facultad de Turismo de la Universidad de Málaga. Completan la lista de galardones de este año el premio del concurso del Museo Olímpico y Deportivo de Qatar, y el premio del concurso del Centro Cultural y Casa de las Letras BIMSA.

Junto a ellos un amplio equipo de trabajo multidisciplinar encargado de proyectos arquitectónicos, diseño, comunicación, o audiovisual. Todas las personas del equipo han trabajado juntas en trabajos anteriores y ahora lo volverán a hacer para ofrecer un proyecto completo, desde la arquitectura hasta la museografía del nuevo Museo Vasco.

 

JMASOC

Jesús Moreno y Asociados, es uno de los estudios de museografía más importantes del Estado como atestigua una dilatada experiencia en el desarrollo de proyectos museográficos de colecciones patrimoniales (arqueología, bellas artes, etnografía…) y la propuesta de nuevos lenguajes expositivos siempre a la vanguardia tecnológica.

Con un equipo de carácter multidisciplinar de profesionales de diversos campos (diseño gráfico, diseño industrial, interiorismo, arquitectura e historia del arte), en sus más de 25 años ha trabajado con las más destacadas instituciones públicas y privadas, y ejecutado más de 800 proyectos museográficos y expositivos. Entre ellas figuran el Museo Nacional del Prado, la Biblioteca Nacional, la Casa del Lector, la Fundación Museo Thyssen-Bornemisza, Patrimonio Nacional, la Fundación Banco Santander, la Fundación Cultural Mapfre, el Patronato de la Alhambra y el Generalife, la Fundación Telefónica, o la Fundación La Caixa, etc.

La gran exposición temporal dedicada a los mayas en la salas del Canal de Isabel II (Madrid) y la musealización del Celler Noucentista de Vila-seca; el Museo del Foro Romano de Molinete (en Cartagena), el Espacio Piranesi (Santander) o la exposición permanente de escultura en la Galería Jónica norte (salas 25a y 26a del edificio Villanueva del Museo Nacional del Prado), son muestra de los trabajos que actualmente tienen en curso.

 

El camino hacia el nuevo Museo Vasco

La institución trabaja desde hace varios años en su proyecto de renovación integral museográfica y arquitectónica. Una minuciosa labor que dará lugar a un espacio actualizado y que plantea más de 6.400m2 de superficie museística, un incremento del 38% respecto al presente.

Hasta llegar a este momento, el Euskal Museoa ha ido dando pasos con el objetivo de construir un museo con marcado carácter internacional. Entre 2016 y 2018 se realizó una intervención de adecuación del Claustro que consistió en la reforma del solado, la limpieza de fachada y la instalación de un cubrimiento acristalado integrado en el edificio y orientado a favorecer la conservación de las piezas.

Además, en ese mismo año se realizó una inversión de 5 millones de euros por parte del Ayuntamiento de Bilbao y la Diputación Foral de Bizkaia para adquirir el edificio Kurtze, situado en la calle Cruz junto al museo actual, con el objetivo de convertirlo en espacio museístico-cultural. Actualmente, con la adecuación de un depósito externo que se inauguró públicamente hace escasas semanas y que alberga ya gran parte de la colección del Museo en perfectas condiciones de conservación. Estas labores comenzaron en junio de 2020 y deberán finalizar en las próximas semanas. Un espacio exclusivo para estas piezas que posibilita su gestión de forma mejorada y vanguardista, y que liberará espacio en el edificio principal del Casco Viejo bilbaíno para uso público.

Por otra parte, la institución vizcaína ha trabajado en la redacción de un proyecto museográfico previo al concurso que hace que tanto el proyecto como el nuevo museo lleguen bajo el concepto Aretz Bizia. Un plan que concibe un museo de sociedad abierto al Mundo que busca un replanteamiento funcional y museográfico que incluye la remodelación integral del edificio y un nuevo diseño del discurso expositivo. De ahí que la institución haya solicitado equipos multidisciplinares a la hora de recibir los proyectos candidatos.

En esta línea, el concepto Aretz es un homenaje a la pieza de la colección actual Aretz-zarra, mientras que la denominación bizia habla del dinamismo y sentido de continuidad. Una metáfora que trata de proyectar la idea de que el museo, la propia sociedad y la cultura vasca, al igual que el roble, son organismos vivos en permanente crecimiento en el que todas/os las/os ciudadanos juegan un papel relevante.

En estos momentos, el equipo multidisciplinar formado por el estudio de arquitectura de Vaíllo e Irigaray ha terminado de las últimas pinceladas al proyecto definitivo que dará lugar al nuevo Museo Vasco. Junto a ellos el estudio de diseño JMASOC trabajan en perfilar por completo la nueva museografía del Museo.

Fuera ya de lo arquitectónico y museográfico, uno de los últimos pasos que el Museo ha dado en este camino es la realización de una cata arqueológica en parte del edificio necesaria por la ubicación del edificio ya que se encuentra en una zona de presunción arqueológica. Además, el equipo arqueológico encargado de esta labor permanecerá en el Museo durante toda la obra para realizar un seguimiento exhaustivo.

Por otro lado, en los próximos meses está prevista la licitación a concurso de la obra arquitectónica y museográfica.

Una vez que la remodelación de la institución comience el Museo Vasco se mantendrá “vivo” durante los meses que no pueda abrir sus instalaciones al público. Para ello, realizará diferentes actividades en otros espacios y aumentará su presencia digital en los diferentes apartados con los que actualmente cuenta.

 

Exposición sobre el proyecto del nuevo Euskal Museoa

La maqueta del nuevo Museo Vasco, que se ha podido ver por primera vez en la presentación pública del proyecto definitivo, será la pieza estrella de la exposición que el Museo Vasco ha preparado para mostrar este trabajo arquitectónico y museográfico.

La muestra estará abierta al público en el hall del Museo, de manera gratuita, a partir del 3 de julio y contará con información, planos y diferentes infografías del proyecto.

Además, para poder mostrar la novedosa maqueta se ha creado un gran cajón de luz que proyectará la sombra de la maqueta y permitirá descubrir los diferentes espacios y volúmenes que existirán en el nuevo Euskal Museoa. Además, es intención del Museo itinerar la muestra por diferentes espacios para que el público conozca de cerca este proyecto.