El edificio del Museo Vasco es el resultado de una evolución histórica marcada por distintos usos, instituciones y transformaciones a lo largo del tiempo.
1600 - 1769
En 1610, gracias al legado de Domingo de Gorgolla, bilbaino residente en Alcalá de Henares, se funda en el arrabal de Askao el Colegio de San Pedro y San Andrés de la Compañía de Jesús.
Siguiendo la traza elaborada por el jesuita Padre Ramírez, en 1623, se inicia la construcción de una nueva iglesia que se finaliza en 1637, y de una capilla, la capilla de Zamudio en 1684. Para 1655 toda la hilera de casas de la calle Askao hasta la actual plaza de Unamuno pertenece a los jesuitas. Para 1663, la casa de los seglares (actual c/Cruz nº6) está construida.
1771 - 1910
Tras la expulsión de los jesuitas, en 1775 la Casa de Misericordia se hace con la práctica totalidad del edificio, a excepción de la iglesia y el ala cuarta del claustro, que pertenecen a la adyacente iglesia de los Santos Juanes, ubicada hasta aquel momento en Atxuri. En el edificio del Colegio y en sus terrenos adyacentes se establecen panadería, horno, telares e hiladeros a rueca.
En 1830, se levanta un piso sobre el edificio del Colegio, el tercero, de modo que la parte nueva y la antigua quedan bajo una misma nivelación. En 1832 el claustro se transforma en jardín, y el mismo año, la fábrica de loza, con todos sus departamentos, se traslada al exterior del edificio.
Venta de las propiedades de la Misericordia: segregaciones y nuevos usos de los edificios del Colegio
En 1871 la Diputación compra el edificio denominado “San Mamés”, y en 1874 solicita autorización al Ministerio de la Gobernación, para vender y enajenar el antiguo edificio de la Casa de la Misericordia, destinando el producto de la venta a la apertura de una nueva calle y a los propios gastos del traslado de la Casa.
La apertura de la calle María Muñoz proyectada en 1875 como calle de unión entre Ronda e Iturribide, conlleva el derribo de la capilla de Zamudio. En 1882 se remodela la fachada del edificio, abriéndose en ella la puerta central a la calle María Muñoz, que aún hoy se mantiene.
La nueva calle permite una ampliación del espacio urbanizable en la zona, y así, en 1890, el Ayuntamiento, propietario de todas las dependencias de la Casa, comienza a segregar ese nuevo espacio generado en la acera contraria al edificio de la Misericordia. Tras su venta a particulares, permite la construcción de las casas que en la actualidad corresponden a los números impares de la calle María Muñoz. Finalmente, en 1877, se lleva a cabo la venta del piso tercero de la Cruz nº6. Ese mismo año un único propietario se hace con la totalidad de la casa nº6, y se construye el muro de separación con el edificio del Colegio.
Las modificaciones continúan en esta zona del edificio, y así en 1889 se solicita autorización para ensanchar los huecos de fachada del entresuelo, y se construye un mirador en el segundo piso. Un poco después, en 1897 se habilita como vivienda el desván de dicho piso.
En 1890 se concede la cuarta ala del claustro a la iglesia con la consiguiente demolición de la pared interior del templo y el traslado de los altares al claustro.
Desde la salida de la Casa de Misericordia, y hasta 1916, la Audiencia Provincial y Juzgados Municipales, ocuparán el espacio central de patio y los pisos superiores, habilitando los corredores del claustro y cubriendo los vanos de este mediante miradores. El interior se modifica exhaustivamente: instalación de calefacción, colocación de nuevos urinarios y zonas de aseo, oficinas, despachos de los jueces, entre otras.
Junto a esas instituciones, entre 1879 y su traslado a Atxuri en 1910-11, se instala también en el edificio la Escuela de Artes y Oficios.
1914 - 2020
En 1914 el Ayuntamiento acuerda la cesión a la Comisión de Monumentos de Vizcaya el patio de la Audiencia Provincial para instalación del Museo Arqueológico. Sin embargo, no será hasta 1917, cuando la Comisión implique al Ayuntamiento de Bilbao y a la Diputación de Bizkaia como nuevos patronos del Museo a partes iguales. En 1918, la Comisión se dedicará a la adecuación del patio de la Audiencia con entrada por la calle de la Cruz, y a la recogida de materiales arqueológicos. Por otro lado, también en 1917, y a propuesta de la recién creada Comisión de Fomento, la Diputación aprueba la creación de un Museo Etnográfico Vasco con sede en los sótanos del Palacio de la Diputación, y cuya Junta presidirá el presidente de la Diputación, Ramón de la Sota.
En 1919, ambos museos —el Arqueológico y el Etnográfico Vasco— se ubicarán en la misma sede, el claustro del que fuera colegio de San Andrés, pero con órganos de gobierno independientes. Finalmente, en 1921 fusionan sus Juntas de Patronato, constituyéndose el Museo Arqueológico de Vizcaya y Etnográfico Vasco que será inaugurado el 3 de julio de 1921.
La ocupación de los diferentes espacios del edificio es progresiva. En un principio el Museo se ciñe al pequeño espacio del patio central o claustro, un pequeño espacio para exposición enlosado y cubierto por una cristalera.
En 1924 se presenta un proyecto que contempla la ocupación de dos de las alas del claustro y la mitad de una tercera, ya que la cuarta sigue perteneciendo a la iglesia. En aquel momento se mantienen en el edificio central las dependencias del Juzgado Municipal.
En la década de 1960, y ante el deterioro del edificio, motivado también por el desalojo del edificio de los antiguos juzgados, las instituciones patronas deciden solicitar a los arquitectos del Ayuntamiento y de la Diputación, Ricardo Beascoa y Álvaro Líbano un proyecto de reforma del edificio. Así, en 1963 se refuerza la vidriera sobre el espacio central con una fuerte tela metálica para evitar la caída de cascotes, y se encarga redactar un proyecto de instalación del Museo en tres plantas del edificio de la antigua Audiencia. No será sin embargo hasta 1967, cuando las obras se subasten, y 1968 cuando se inicien. Con un claustro que recupera el jardín, la Junta del ahora “Museo Histórico de Vizcaya” plantea a Líbano la construcción de una nueva planta en la que exhibir la gran maqueta de Bizkaia que está a punto de concluirse.
En la década siguiente las actuaciones en este edificio principal se centran en la fachada de María Muñoz, en la que se colocan en 1973 los cuatro balcones del antiguo Consulado de Bilbao, y entre 1975 y 1976 se pica y limpia la piedra para que quede a vista manteniéndose con ello el primitivo estado del edificio. En 1976, el Museo adquiere los pisos segundo y tercero izquierda del nº6 de la calle Cruz a la Iglesia, se recupera el ala cuarta del claustro, se restablece la pared divisoria con la iglesia y se devuelven los altares a su ubicación original dentro del templo.
A finales de 1980 la Junta de Patronato del Museo, ahora bajo la denominación de “Museo Arqueológico y Etnográfico Vasco/ Euskal Arkeologia, Etnografia eta Historia Museoa”, solicita a Álvaro Líbano Pérez de Ullibarri un nuevo proyecto de reforma, que atañe tanto al edificio principal como al que presenta su fachada hacia la Plaza de Unamuno. En esta actuación, Líbano levanta una tercera planta sobre el ala este del claustro, que albergará la maqueta de Bizkaia, y reconstruye las arcadas sur y este de la segunda planta, igualándolas a las de los pisos inferiores.
En 1984, y apuntalada la medianera de la casa nº 6 de la calle Cruz que amenazaba con derrumbarse, la actuación sobre la fachada y los pisos superiores del Museo se resuelve retranqueando el piso segundo y habilitando sobre él un espacio de almacén. Se prolonga así la fachada con la de la iglesia y se coloca a modo de decoración un segundo pináculo.
En 1986, se procede a la demolición y limpieza del local que ocupaba la Comisaría de la Policía Nacional hacia María Muñoz, y en 2000 se incorpora como sala de exposiciones del Museo que presenta su entrada por la plaza de Unamuno.
En 2009, las colecciones de Arqueología y Prehistoria se trasladan al nuevo “Museo de Arqueología/Arkeologi Museoa”, de titularidad foral, y en 2020 el Consejo de Administración del Museo Vasco /Euskal Museoa, aprueba el “Proyecto de renovación integral definitivo del Museo Vasco” presentado por el estudio de arquitectos Vaillo-Irigaray.
Dra. Amaia Basterretxea Moreno / Bilbao,
Investigación (Departamento de Colección)
Galería